La certificación «Spring» de GLOBALG.A.P. es un módulo adicional dedicado al uso del agua, que avala la legalidad de las fuentes de suministro de agua y su uso sostenible.
En muchos lugares del mundo, el agua dulce es un recurso escaso, y esta escasez va en aumento como consecuencia del cambio climático y el aumento de la población mundial. Actualmente, con las operaciones agrícolas gastamos alrededor del 70% de los recursos de agua dulce del mundo. Por esto, es fundamental hacer una mejor gestión del agua al nivel de finca o explotación agrícola.
El programa sostenible de riego y uso de las aguas subterráneas (SPRING, por las siglas en inglés) está disponible para que todos aquellos productores, minoristas, agricultores utilicen y demuestren sus esfuerzos para la gestión sostenible del agua en la agricultura.
Es un requisito fundamental para convertirse en proveedor de las principales cadenas de supermercados, tanto a nivel nacional como internacional. Por este motivo, la demanda del módulo SPRING se ha visto incrementada día a día.
Desde Agrocolor ofrecemos a todos aquellos agricultores que dispongan de la certificación GLOBALG.A.P. (IFA para frutas y verduras) la posibilidad de ampliar su certificación de forma conjunta.
¿Qué criterios se evalúan?
El programa SPRING incorpora una larga lista de criterios, como la conformidad legal de las fuentes de agua y las tasas de extracción, el seguimiento del consumo de agua, y el impacto de los productores en la gestión sostenible de cuencas hidrográficas.
Además, se analizan las mejores prácticas en la gestión hídrica, la protección de las fuentes de agua y las medidas que demuestran la mejora continua de dicha gestión.
Los productores, antes de la inspección, deben remitir los registros relativos al sitio de producción, el registro de tierras, los cultivos realizados, el origen de las fuentes de agua y la identificación de las instalaciones de almacenamiento de agua.
A su vez, debe presentarse una evaluación del riesgo de impacto de la legislación vigente, las fuentes de contaminación y el grado de eficiencia de los sistemas de almacenamiento, distribución y riego, además de los posibles problemas de evaporación o fugas de agua.
También se debe tener en cuenta, que se medirá la capacidad de retención de agua y la permeabilidad de los suelos, la profundidad de las aguas subterráneas, las posibilidades de depuración posterior y la influencia de la agricultura en la sostenibilidad de la cuenca.
Las empresas interesadas en tener este sello tendrán que elaborar una lista de objetivos y procedimientos para mitigar los riesgos, con los respectivos planes de formación y listado de participantes.
Entre los documentos que se tendrán que presentar con ocasión de la inspección se encuentran: La lista de grupos de interés en la cuenca con sus riesgos y retos, y la identificación de los requisitos legales en materia ambiental, así como pruebas de la legalidad de las tierras, los edificios, las infraestructuras y las fuentes de suministro de agua, incluyendo caudales y máxima capacidad de agua permitida.
Es necesario adjuntar un mapa de la fincha actualizado con todos los sitios de producción, con o sin riego, las fuentes de agua, las instalaciones de almacenamiento, los sistemas de distribución y riego y las unidades de manejo.
GLOBALG.A.P. exigirá pruebas de que se están cumpliendo las restricciones, se están manteniendo las instalaciones de riego y se controlan las fugas, se participa en la gobernanza de las cuencas hidrográficas, se identifican los recursos de agua residuales y se tiene un plan de evaluación para el uso eficiente de la energía, a ser posible de forma renovable.
Todos estos puntos se encuentran definidos en una lista que el organismo de certificación, en este caso Agrocolor, deberá verificar para otorgar el sello SPRING, que es complementario a la norma de garantía de calidad agrícola integrada (IFA) de GLOBALG.A.P.